mi camino

Soy periodista. Y esto implica, ante todo, una manera de ser y de ver el mundo. Por eso siempre seré periodista. Algo distinto es que haga siempre periodismo. Fue mi primera vocación. Y creí -y creo- en la fuerza del periodismo para alumbrar el camino de una sociedad libre y para dar voz a quienes no tienen altavoz. Porque todos cuentan.

Comienzo en prensa local (La Tribuna de Talavera) y continúo en prensa especializada en política y economía regional (Economía y Empresas de Castilla-La Mancha y Negocio Castilla-La Mancha) y nacional (Expansión.com). Y de aquella agenda diaria de tres intensos años, un reportaje de verdadera superación guerracivilista en Castillo de Bayuela, el anuncio del ‘cheque-bebé’ por parte de Zapatero en la campaña electoral de 2008 y el seguimiento de la negociación del modelo de financiación autonómica de 2009.

Decido cambiar de flanco y especializarme en comunicación institucional, política y corporativa. Más allá de la necesaria interpretación de lo que pasa, es decisivo crear lo que pasa. Marcar la agenda y fijar marcos de interpretación de la realidad que sitúen en el centro el mensaje de quien lo crea. El mensaje que gana y se impone. No solo es la información; es el relato.

Me inicio en el área de asesoramiento en comunicación de GAD -ahora, GAD3- y continúo en el sector de la abogacía; en Gómez-Acebo & Pombo.

De modo paralelo, participo en la organización de la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011 como voluntario de comunicación online. Fue el primer gran evento internacional en España en que las redes sociales conectaron Cibeles y Cuatro Vientos con cualquier rincón del planeta. Y fuimos trending topic global.

Castilla y León -y Palencia en particular- fue una elección personal para aportar y para crecer aportando. Apuesto por esta tierra como ámbito de vida y como ámbito profesional, coordinando proyectos de marketing y comunicación corporativa a través de mi propio proyecto empresarial. Creamos la oficina de comunicación de una institución educativa de ámbito nacional y marca y presencia internacionales.

En 2015 me incorporo a la administración local y confirmo una segunda versión de aquella primera vocación: la de construir una sociedad mejor a través de la implicación pública. De esta etapa municipal asumo dos transformaciones más necesarias aún que la digital: la de la propia función pública y la de la política. La primera, para avalar la vocación de sus profesionales y optimizar recursos; la segunda, para alcanzar un liderazgo real de servicio.

Desde 2019, vuelvo a ayudar a quienes depositan en mí -en nosotros- su confianza. Trato de contagiarles que el marketing puede marcar la diferencia y la comunicación, el imprescindible valor añadido de la autenticidad. Empresas e instituciones necesitan soluciones para ofrecer oportunidades. Y, juntos, contribuimos a una sociedad mejor.